Esta técnica de masaje es empleada para remodelar y tonificar el cuerpo, además de que ayuda a prevenir la flacidez, reducir celulitis y mejorar la circulación sanguínea.
Con este tipo de masaje se pone especial atención al trabajar las zonas con mayor cantidad de grasa como son el abdomen, caderas, piernas, glúteos, espalda y antebrazos, por medio de amasamientos y fricciones del tejido adiposo que producen calor para intensificar la circulación, el metabolismo local y reabsorber las grasas.
Los efectos de estos masajes son visibles en menor tiempo en aquellas personas con un sobrepeso leve o en quienes buscan modelar su figura, sin embargo cuando existe un problema de obesidad, el masaje reductivo junto con una alimentación adecuada y un programa ejercitación ligero, ofrece resultados positivos.
La duración de cada sesión es de aproximadamente 45 minutos y se recomienda que se tome en paquetes de 10 sesiones para lograr ver resultados, así como mantener una alimentación sana y balanceada.
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